domingo, 16 de enero de 2011

sin ti, nada.

Estaba ebria, casi tanto que no podia manteerme en pie. Sostenia 50 centimos en la mano y la cabina de telefono estaba a pocos metros de mi. Iba a llamarlo, no me importaba que fueran las 4 de la mañana, iba a decirle lo bien que me iba desde que decidio abandonarme.. Le hablé de ese magnifico chico rubio y muy promedor del bar de al lado, y de ese moreno que siempre me acompañaba a casa, ocultandole que lo hacia solo para protegerme por si me cruzaba con algun objeto cortante, despues de esa crisis de llantos en el medio de la pista de baile.. le grité, mientras las lagrimas caian por mis mejillas que no me importaba que ya no estuviera aqui, que le habia llamado por equivocacion, aunque no se lo creyera.. Él suspiro, me dijo que en ese caso seria mejor que colgara.. Y yo, deshaciendome de la poca dignidad que me quedaba, le dije porque porfavor, no me colgara, cai de rodillas al suelo, me puse a llorar como una niña de cinco años a la que se le rompió su muñeca, cambiando el juguete por un corazon humano.. le dije que lo extraño, que le necesito a mi lado, que me equivoque, y que no puedo vivir sin el.. Me dijo que me fuera a casa, que no volviera a llamar, y en ese momento escuché un pitido del teléfono y maldigo la hora y el dia entre lagrimas, sabia que lo que de verdad queria decir era que estaba harto de tener que cuidarme, y yo me quedo ahi tirada, hasta que los rayos del sol comienzan a salir

1 comentario:

  1. Si es tuya la entrada, me gusta mucho como escribes. Sé que no nos conocemos, pero me encontré tu blog por ahí y pensé que estaría bien visitarlo y la verdad es que está genial.
    Un saludo, espero que sigas escribiendo como hasta ahora.
    :DD

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